Cuadros vascos

Aeterna Christi Munera: Pepe Gallardo  (25/03/2020)     Enlace a la noticia

Feliz martes! Hoy te quiero traer música del que posiblemente sea el más laureado compositor vasco; por lo menos, es uno de los más conocidos, de esos que te vienen a la mente cuando se repasa la lista de los que allí nacieron. De vez en cuando hemos escuchado aquí su música aunque no todo lo que deberíamos. Creo que esta obra nunca. Vamos a disfrutarla.

Jesús Guridi

Se trata, obviamente, de Jesús Guridi (1886-1961), compositor español nacido en Vitoria. Es un compositor que no ha sido todo lo valorado que debiera y en su época fue toda una institución. Con solo once años ya componía obras y se marchó a Madrid a estudiar en el conservatorio. Gracias a un mecenas pudo marcharse a la Schola Cantorum de París para estudiar con d’Indy. Volvió a España cargado de sabiduría y lo primero que hizo es conseguir dos prestigiosos puestos como organista: de la parroquia de los Santos Juanes y de la catedral basílica de Santiago, ambas en Bilbao. Además de ello ya se estaba asentando como compositor, especialmente de famosas óperas y zarzuelas, como MirentxuAmaya o El Caserío. En 1939 se trasladó a Madrid para forma parte del equipo docente del conservatorio en el que había estudiado pero no dejó de componer. De sus manos salieron obras que lo colocan como el compositor vasco más importante de todos los tiempos y uno de los más importantes de toda España.

Disfrutemos hoy de sus Eusko Irudiak, es decir, Cuadros vascos, composición para coro y orquesta escrita antes de 1922. Nos trasladamos a Ondárroa, en la costa. En el cuadro primero, Boga, boga, varias mujeres arreglan las redes y llega el cartero y le entrega una carta a una. Un pescador se despide de su novia mientras los otros se ríen y los demás cantan con sus remos. El segundo se titula La tormenta. Hay rayos y truenos y una esposa preocupada trata de localizar en el horizonte el barco que no vuelve. Solo pueden rezar a Dios y esperar. A lo lejos se oye el canto de los pescadores que regresan y la tormenta amaina. Termina la obra con Fiesta en el puerto. Hay espatadantzaris y txistularis y los pescadores llegan abrazando a sus familias. Todos expresan su alegría porque estén sanos y salvos. El mar está tranquilo y todo luce bello y en calma.

La interpretación es de la Orquesta Sinfónica de Esukadi dirigida por Miguel Ángel Gómez Martínez.